
Hormigas en la cocina
El reguero que aparece cada verano tras la comida. Gel en las rutas, no insecticida. Llega al nido por transferencia. Sin vaciar armarios ni encimeras.
Desinsectación · León
Un reguero en la cocina o un hormiguero bajo el suelo del jardín: la hormiga no se combate aplastando el rastro. Identificamos la especie, atacamos el nido con gel de transferencia y montamos barrera preventiva. Sin vaciar armarios ni desalojar la casa.
Una hormiga del jardín y una hormiga faraón dentro de casa no se combaten igual: una tiene el nido fuera y la otra puede tener decenas de nidos repartidos por las paredes. Identificamos la especie antes de aplicar nada.

El reguero que aparece cada verano tras la comida. Gel en las rutas, no insecticida. Llega al nido por transferencia. Sin vaciar armarios ni encimeras.

Las muy pequeñas que salen de una junta o un enchufe. Suelen ser hormiga faraón. Tratamiento sin repelentes. Evita que el nido se fragmente.

Nidos bajo el césped, el pavimento o las macetas. Localización del hormiguero. Cebo específico para exterior. Barrera perimetral de la vivienda.

La nube de alados de un día caluroso de primavera. Confirmamos que no son termitas. Localizamos el nido de origen. Tratamiento del hormiguero adulto.

Nidos dentro del tabique o en zonas húmedas. Localización del punto de acceso. Tratamiento en el interior del hueco. Corrección del foco de humedad.

Cerrar el paso antes de que vuelvan el verano siguiente. Barrera en accesos y perímetro. Sellado de grietas de entrada. Revisión de temporada.
Eliminar hormigas en casa tiene una trampa que casi nadie ve: lo que pisas es el 5 % del problema. Las obreras que recorren la encimera son solo las recolectoras; el nido —con la reina y las larvas— está escondido en una junta, bajo el suelo, dentro de un tabique o en el jardín, y mientras la reina siga poniendo huevos, el reguero vuelve por mucho que limpies. Por eso el insecticida en espray da una falsa victoria: mata las obreras que ves y deja el hormiguero intacto.
Nuestro tratamiento hace justo lo contrario. Colocamos un gel cebo en las rutas de paso, un producto que la obrera no rechaza y que se lleva al nido, donde lo reparte por trofalaxia —el intercambio de alimento entre individuos— hasta alcanzar a la reina. Es más lento que un espray: durante unos días verás hormigas igual, porque están transportando el cebo. Esa es la señal de que funciona, no de que falla.

Acertar la especie decide el tratamiento, y en las viviendas de León nos encontramos sobre todo tres:
La regla rápida: si son diminutas y salen de dentro de la pared todo el año, es faraón y no hay que usar repelentes bajo ningún concepto. Si son más grandes, oscuras y aparecen en verano siguiendo un reguero desde una ventana, el nido está en el jardín y se trata desde fuera. En la inspección lo confirmamos y elegimos el cebo adecuado a cada una.

Con la hormiga faraón, el espray repelente es el peor error posible: al detectar el producto, la colonia activa un mecanismo de defensa llamado budding —varias obreras se llevan larvas y una reina secundaria y fundan nidos nuevos en otro punto de la casa—. Resultado: donde tenías un foco, ahora tienes tres. Es la razón número uno por la que una plaga de hormigas pequeñas «no se va» después de meses rociando.
Nuestro trabajo evita ese efecto trabajando siempre con cebos no repelentes que la hormiga acepta y transporta. En hormigueros de jardín localizamos el nido y aplicamos cebo específico de exterior o tratamiento directo cuando es accesible; en interiores con nido en tabique, tratamos el hueco desde el acceso real. Y cerramos con barrera preventiva: sellado de las grietas de entrada y producto de larga duración en el perímetro, para que el verano siguiente no vuelvan a colonizar por el mismo sitio.

Un día caluroso de primavera, de repente aparece una nube de hormigas voladoras junto a una ventana. Son los reproductores de un hormiguero maduro que salen a fundar colonias nuevas: molestos, pero inofensivos para la casa. El problema es que se confunden con las termitas aladas, y ahí sí cambia todo. Si el cuerpo tiene cintura marcada y las alas son desiguales, es hormiga; si es recto y las cuatro alas son iguales, es termita y hablamos de otro tratamiento —lo explicamos en detalle en termitas y carcoma—.
Si son hormigas, matar los alados con un espray no sirve de nada: morirán solos en unas horas y el hormiguero que los ha soltado seguirá activo. Lo que corresponde es localizar ese nido de origen y tratarlo. Mándanos una foto de cerca y te decimos en el momento si es hormiga o termita, y qué toca hacer.

95 % está oculto
de la colonia nunca sale a la encimera: es la reina y las larvas dentro del nido. Por eso matar las obreras que ves no resuelve nada, y por eso trabajamos con gel de transferencia que llega hasta donde no alcanzas.
Faraón, del jardín o de la humedad exigen cebos y estrategias distintas. Tratar a ciegas puede fragmentar el nido.
El repelente hace que la hormiga faraón se divida en varios nidos. El gel se transporta al nido y afecta a la reina.
Localizamos el nido —en jardín, tabique o zona húmeda— porque es lo único que corta la plaga de raíz.
Sellado de accesos y perímetro tratado para que no vuelvan a colonizar por el mismo sitio el verano siguiente.
Es la señal de que el nido sigue vivo en algún sitio. Cuéntanos dónde las ves y te decimos qué especie es y cómo se corta.
Un método claro para atacar el nido, no solo las hormigas que se ven.
Localizamos las rutas y el nido, y confirmamos la especie: faraón, de jardín o de humedad.
Te explicamos el tratamiento y el precio por escrito antes de aplicar nada.
Cebo no repelente en las rutas, tratamiento del hormiguero y sellado de accesos.
Barrera preventiva en el perímetro e informe con lo aplicado y la prevención.
Para que tengas una referencia antes de escribirnos. El presupuesto real sale de la inspección.
desde 80 €
Piso o casa con reguero localizado en cocina o baño.
desde 130 €
Vivienda con hormiguero en jardín, terraza o parcela.
desde consultar
Comercio, hostelería o zonas comunes con varios focos.
Rangos orientativos para vivienda o local estándar en León capital. El precio final depende del nivel de infestación, los metros a tratar y la accesibilidad: por eso inspeccionamos primero y damos un presupuesto cerrado por escrito antes de empezar.
Atendemos viviendas con y sin jardín, comercios y comunidades en León capital y los municipios del área metropolitana. Para Astorga, La Bañeza y Valencia de Don Juan, consúltanos disponibilidad.
Salimos desde Av. Ordoño II para atender León y toda el área metropolitana. Visitas concertadas: escríbenos antes de pasar.
Inspección y presupuesto cerrado sin compromiso en León capital y alrededores. Respondemos el mismo día laborable.